
Las veces que me escapo de este mundo mal tejido es junto a tí.
Las veces que las locuras son la normalidad de un día anormal es junto a tí.
Las veces que sonrío más feliz y puedo reír y llorar sin miedo es junto a tí.
Las veces que he sentido con más intensidad ha sido junto a tí.
Juntos sentimos la ansiada necesidad de correr. Bajo los árboles que aquella mañana gritaban la libertad de sentir desnudar sus ramas por un viento de otoño.
Juntos oímos el inevitable sonido del viento que llamaba en silencio a la hojas para ir juntos a bailar por el cielo.
Juntos sentimos en medio de la noche en una ciudad ruidosa y sin sentido, la necesidad de cantar, reír, jugar y correr como unos niños traviesos.
Véronique

