domingo, 6 de junio de 2010

Madrugada

Con ojos cerrados y dormidos, te busqué.
Entre la noche, la luna llena, tu recuerdo en mi mente y mis ganas de abrazarte no podía dejar de cumplir mi promesa.
No recuerdo mis manos, no recuerdo mis pasos, no recuerdo cómo llegué ahí pero te encontré, te ví.
Los detalles son secretos, sólo espero que sepas que mis promesas no son en vano, y cada una de las palabras que he dicho tampoco.

Siguiendo el curso de la noche, entré a la madrugada y te juro que si fuera por mí, no saldría nunca más de este sueño.

Véronique

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