El comienzo del invierno no podría haber sido mejor.
A un mes y un día de haber recorrido esa calle, volvimos a caminar por ahí y vimos la marca que en el suelo habíamos dejado, estaba borrosa y casi ya no se leía pero para nosotros era la misma marca inborrable y siempre visible que habíamos dejado hace un tiempo atrás. Me sorprendí del tiempo casi imperceptible que pasó desde aquella tarde hasta ahora y que el destino nos llevará después de un mes ahí nuevamente. Quién hubiera pensado todas las cosas que pasarían en ese mes y un día.
El invierno llegó con una brisa llena de sorpresas y cosas nuevas por vivir y descubrir.
Quisiera que este invierno sea diferente a otros, quiero que la lluvia me canté su mejor canción y que el viento me traiga los mejores augurios. Quiero aprovechar como nunca esta época.
El primer día de invierno que pasamos juntos fue uno de esos días que nunca olvidaré, fue un día de risas y declaraciones, de sorpresas y de regalos, de celebraciones y triunfos. Fue una tarde de viernes llevada al primer día de la semana, a ese día que nadie quiere que llegue pero que sin embargo yo espero con ansiada emoción.
Cumplimos la promesa de dejar nuevamente nuestro rastro por la calle de los corazones, por supuesto el de nosotros no podía faltar.
Véronique
A un mes y un día de haber recorrido esa calle, volvimos a caminar por ahí y vimos la marca que en el suelo habíamos dejado, estaba borrosa y casi ya no se leía pero para nosotros era la misma marca inborrable y siempre visible que habíamos dejado hace un tiempo atrás. Me sorprendí del tiempo casi imperceptible que pasó desde aquella tarde hasta ahora y que el destino nos llevará después de un mes ahí nuevamente. Quién hubiera pensado todas las cosas que pasarían en ese mes y un día.
El invierno llegó con una brisa llena de sorpresas y cosas nuevas por vivir y descubrir.
Quisiera que este invierno sea diferente a otros, quiero que la lluvia me canté su mejor canción y que el viento me traiga los mejores augurios. Quiero aprovechar como nunca esta época.
El primer día de invierno que pasamos juntos fue uno de esos días que nunca olvidaré, fue un día de risas y declaraciones, de sorpresas y de regalos, de celebraciones y triunfos. Fue una tarde de viernes llevada al primer día de la semana, a ese día que nadie quiere que llegue pero que sin embargo yo espero con ansiada emoción.
Cumplimos la promesa de dejar nuevamente nuestro rastro por la calle de los corazones, por supuesto el de nosotros no podía faltar.
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